22 noviembre 2010

La revolución sexual (del capitalismo)

Extraído de Kaosenlared:

Quiero empezar este escrito citando a Lenin:

"Los hombres han sido siempre, en política, víctimas necias del engaño ajeno y propio, y lo seguirán siendo mientras no aprendan a descubrir detrás de todas las frases, declaraciones y promesas morales, religiosas, políticas y sociales, los intereses de una u otra clase. Los que abogan por reformas y mejoras se verán siempre burlados por los defensores de lo viejo mientras no comprendan que toda institución vieja, por bárbara y podrida que parezca, se sostiene por la fuerza de determinadas clases dominantes. Y para vencer la resistencia de esas clases, sólo hay un medio: encontrar en la misma sociedad que nos rodea, las fuerzas que pueden -- y, por su situación social, deben -- constituir la fuerza capaz de barrer lo viejo y crear lo nuevo, y educar y organizar a esas fuerzas para la lucha." ( V. I. Lenin, Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo).

Cuando yo era niño ví un anuncio en tv de una marca dentífrica, de esas con franjas de colores, me resultó tan atractiva esa imagen de la pasta saliendo del tubo con sus franjitas de colores y formando como una especie de sombrerito de la eñe sobre el cepillo que enseguida le pedí a mi madre que me comprara un tubo de aquellos.

En cuanto lo tuve en mi poder me dediqué a hacer sombreritos de eñe con la pasta imitando los gestos del anuncio hasta que mis padres me riñeron diciendome que no hacía falta gastar tanta "pasta" para lavarse los dientes.

Al principio no les hice mucho caso pero con el tiempo comprendí que tenían razón, bastaba con una cuarta parte de lo que se veía en el anuncio para un correcto cepillado, sin embargo esto me sirvió para tomar conciencia del enorme impacto que la televisión tenía en la conducta de las personas, no solo de los niños, y como los capitalistas usan este poder para conseguir que consumamos mucho más de lo que necesitamos.

Recuerdo la primera vez que oí la palabra «metrosexual», fué en un programa de televisión, presentaban este fenómeno como una tendencia espontánea surgida de la sociedad en EEUU y que consistía básicamente en que los hombres heterosexuales comenzaban a preocuparse más por el cuidado de su aspecto y de su cuerpo, a depilarse y a utilizar cremas y otro tipo de productos que hasta entonces solo utilizaban las mujeres y los gays.

Como suele suceder en estos casos, una palabra que no has escuchado nunca empiezas a oirla por todas partes y a leer reportajes en revistas, programas en la radio etc hasta convertirse en poco tiempo en palabra de uso común.

Por mucho que nos quieran hacer creer que el mercado responde a la demanda, en muchos casos es el mercado el que crea esa demanda de forma artificial, no se trata de caer en la paranoia ni en la teoria de la conspiración e imaginar la mano del mosad o de la CIA detrás de cada nuevo producto o tendencia que surge en la sociedad pero lo que está claro es que lo «metrosexual» es una tendencia que responde claramente a los intereses de ciertos sectores que veían como una buena parte de sus clientes potenciales, los hombres heterosexuales, estaban al margen de su mercado y no consumían sus productos, así que decidieron que era hora de cambiar algunas cosas para que todo siguiera igual, es decir, para que ellos pudieran seguir teniendo cada vez más beneficios. Hoy en día es bastante habitual entre los jovenes la depilación.

Pero la cuestión no es si los hombres se depilan o no, o si usan determinados productos, eso forma parte de la libertad de cada cual, el problema es la falta de crítica, sobre todo desde la izquierda, de determinados modelos que se van imponiendo sutilmente en la sociedad, por intereses económicos de los de siempre, sin resistencia de ninguna clase.

En España hemos pasado en pocas décadas de una sociedad muy represiva sexualmente donde todo era pecado y un hombre depilado era motivo de burla, a una sociedad teoricamente mucho más permisiva y «liberada» , lo malo es que todo este camino lo hemos andado de la mano del mercado que es el que ha ido guiando nuestros pasos, y como sabemos, al mercado no es el bienestar de la sociedad lo que lo mueve sino el afan de lucro.

Hace poco leí en una página web que se dedica a vender juguetes eróticos lo siguiente:

«..Ya comenté en una ocasión que puede ser interesante que las mamás compraran juguetes sexuales a sus hijas con idea de que estas puedan explorar mejor su sexualidad..»

El capitalismo es insaciable..¿Cual será el paso siguiente?

El artículo no estaba firmado pero está escrito en plan consultorio sexológico, al estilo de los que también pueden verse por televisión donde aparecen supuestas sexólogas (suelen ser mujeres mayoritariamente) que en el fondo no son más que mercenarias a sueldo encargadas de promocionar los productos de aquel que les paga.

Antes eran los curas los que nos decían lo que teniamos que hacer (siguen haciéndolo pero ya no les hacemos mucho caso) ahora son unas petardas a sueldo.

No voy a entrar en el fondo del asunto porque no es lo que me interesa resaltar en este momento, tal vez sea una buena idea que las mamás regalen juguetitos eróticos a sus hijas, no lo sé, en todo caso pienso que es debatible en una sociedad donde se supone que se respeta la libertad de expresión, lo que me parece impresentable desde el punto de vista ético es que se haga desde la misma página donde se venden dichos productos, como dijo aquel: «la mujer del césar no solo debe ser decente, además debe parecerlo».

En los dias previos a la huelga general el diarío el país publicó una encuesta donde la mayoria de la población afirmaba que no secundaría la huelga.

También sabemos que las encuestas no sirven sólo para conocer lo que la gente piensa sino, sobretodo, para influir sobre la actitud de las personas, el mensaje en este caso estaba muy claro y el efecto desmovilizador que se pretendia conseguir también: "No vayas a la huelga que va a ser un fracaso".

Las encuestas tampoco han sido ajenas a la supuesta revolución sexual en España, cada dos por tres nos desayunamos con alguna nueva encuesta sobre hábitos sexuales de los españoles, sospechosamente patrocinados por alguna marca de preservativos o algo así.

Imaginemos, por ejemplo, el efecto que puede producir en una chica de 18 años virgen, ya de por sí en una edad vulnerable y sometida a una gran presión de su entorno en la sociedad posmoderna para dejar de serlo cuanto antes, el leer una encuesta donde se afirma que la media de edad de la primera relación sexual está en los 16.

¿Acaso son inocentes estas encuestas? ¿No están buscando más bien presionar a la baja sobre la edad de inicio por intereses meramente comerciales? Cada año que se consigue rebajar la edad supone unos cuantos decenas de miles de clientes potenciales más para la industria del sexo en todas sus vertientes, preservativos, lubricantes, juguetitos sexuales, pornografía, lenceria etc.

La única revolución sexual que se ha llevado a cabo en este país, es la del capital, la otra, la de verdad, está pendiente todavía y no podrá llevarse a cabo realmente hasta que no se haga la revolución económica y política. Entonces seremos los ciudadanos y ciudadanas los que nos relacionaremos entre nosotros de manera libre y democrática teniendo únicamente como meta el bienestar físico, psiquico y sexual de toda la población y no los intereses del capital.

Pero para que llegue ese día hace falta afilar el sentido crítico y luchar contra la ideología que sostiene al sistema desenmascarándola y dejándola en evidencia todos los días en todas partes.

Almazul

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